Terapia Emocional

Es un proceso de intervención dirigido a niños y adultos que conduce a la persona aprender modos diferentes de pensar, sentir y actuar; es decir que propicia cambios congruentes orientados al cumplimiento de los objetivos deseados. Proporciona cierto alivio al capacitar a la persona para afrontar ansiedades y tensiones que habían sido evitadas en el pasado.En definitiva, genera que la sensación de malestar emocional progresivamente vaya dejando paso a la de dominio y control personal.

Es recomendable acudir a este tipo de terapia cuando se tienen síntomas que afecten la experiencia personal, la relación con los demás o dificulten de forma significativa las actividades cotidianas a cualquier edad. El malestar con frecuencia se manifiesta a través de ansiedad, depresión, estrés, conflictos con la pareja, berrinches constantes, irritabilidad, labilidad emocional.

La terapia explora conceptos como la percepción, la atención, la motivación, la emoción, el funcionamiento del cerebro, la inteligencia, la personalidad, las relaciones personales, la consciencia y la inconsciencia. La psicología emplea métodos empíricos cuantitativos de investigación para analizar el comportamiento. Es una intervención terapéutica activo-directiva, esto significa que los cambios requieren compromiso y un rol protagónico del paciente, quien no se limita a concurrir a las sesiones, sino que además va produciendo cambios graduales en su vida cotidiana.

El terapeuta complementa la escucha con intervenciones que promueven no sólo la reflexión sino además la acción.Se incluyen tareas para realizar entre las sesiones, como forma de poner en práctica los aspectos trabajados en la consulta.

Está orientada al presente. La reflexión sobre el pasado tiene como finalidad generar cambios en el presente en pro de una vida más plena y gratificante.Se considera que la terapia fue efectiva en la medida que el paciente logre las metas que se propuso y mejore su calidad de vida.

A lo largo de las 4 primeras sesiones se genera una alianza terapéutica entre el paciente y el terapeuta, es necesario generar una relación de confianza, empatía y seguridad. Al término de estas sesiones el terapeuta genera una impresión diagnóstica, es decir identifica los objetivos a trabajar dentro del periodo de intervención, de igual manera se determinan la forma de intervención que se adapte a las necesidades y a la personalidad del niño o del adulto. En el caso de niños la terapeuta entrega a los padres un plan de trabajo y recomendaciones para apoyar el tratamiento, en el caso de los adultos, el terapeuta ayuda al paciente a identificar sus objetivos y marcar sus metas a corto , mediano y largo plazo.

Las sesiones tienen una duración de 40 minutos y son recomendadas una vez por semana en la mayoría de los casos. Avanza realizará un seguimiento del caso con la escuela del niño, extendiendo recomendaciones e informando puntualmente sobre el proceso terapéutico, buscando siempre la creación de un equipo multidisciplinario que trabaje para el bien del niño.

Niños

Que se encuentren en situaciones de pérdida de un familiar, separación de los padres, irritabilidad, enojos excesivos, falta de límites, timidez o pasividad excesiva, problemas de autoestima y autoconcepto , problemas de socialización, baja tolerancia a la frustración, apatía o ansiedad, fobias, celos, agresividad, problemas de sueño, pérdida de control de esfínteres , dificultad para tener amigos.


Adultos

Que presenten signos de: angustia, depresión, estrés, fobias, ataques de pánico, celos, agresividad, problemas de pareja, problemas en la dinámica familiar, impulsividad, compulsividad, desordenes alimenticios, duelo, enfrentar diagnósticos terminales en uno mismo o en familiares, preocupación exagerada, problemas de autoestima y autoimagen.

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